El viaje y la vida

Inicio  |  Sin categoría   |  El viaje y la vida
f8654670b38187237ecdcc569f6fac7c

El viaje y la vida

“Convertir la vida en un viaje y el viaje en vida”

La literatura de viajes suele diferenciar entre el turista, el viajante y el viajero. Aunque a veces las características que los definen se entremezclan, es posible establecer algunas pautas relativas a la manera o filosofía de entender los viajes…

El primero de ellos, el turista, se caracteriza por delegar la organización de su viaje a una agencia que determina sus itinerarios, sus excursiones, sus hoteles, etc. A veces, acaba convertido en uno más entre un millón de visitantes que reproducen comportamientos, recorridos y visitas. Es, simplemente, un (respetable) consumidor del llamado turismo de masas.

El viajante, por su parte, actúa con un objetivo económico o laboral. Su periplo persigue el cierre de operaciones comerciales o financieras que le fueron encomendadas o que le otorguen beneficios. El motivo de su viaje es laboral y, por ello, no buscará vivencias que le distancien de la misión que ha impulsado su visita.

Finalmente,  el viajero se define como “aquel que relata un viaje que previamente ha realizado”. La apertura a la improvisación, el gusto por la aventura, la atracción por el riesgo, el intercambio, la pluralidad, la curiosidad permanente y un insaciable deseo de “buscar” le acompañan en su viaje.

Yo me identifico con este último perfil, es el que me parece fascinante y el que quiero comentar por afinidad. El conocimiento y la información se convierten en elementos clave del verdadero viaje, la aventura de aprender. Reencontrar la dimensión vital y de aprendizaje que hay detrás de cualquier viaje es un aspecto clave en mis experiencias, y que os recomiendo a todos practicar, en este mundo globalizado donde las distancias son cada vez más cortas y donde casi todo el mundo puede ser el protagonista de alguna de aquellas aventuras que en el pasado sólo estaban reservadas a algunos escogidos.

Mariano Belenguer define al viajero con una singular precisión en su libro Periodismo de Viajes: “[…] el viajero sería una persona que viaja con el espíritu de antaño, con la curiosidad del descubridor, con el afán de la aventura. Siente la necesidad de redescubrir por sí mismo y para sí. Intenta integrarse entre la gente y participar de su cultura para captar mejor y desde otros puntos de vista todo lo que le rodea. Anhela conocer y sentir lo que tiene alrededor. Y entra en juego porque busca transformarse a través del viaje”.

Yo, insisto, recomiendo y me quedo con éste último perfil porque entiendo y digo, inspirándome en mis modestas vivencias, es capaz de “convertir la vida en un viaje y el viaje en vida”.

ANTERIOR

El artista explorador

SIGUIENTE

La relación con mis cuadros

DEJA UN COMENTARIO